
Es como empezar un nuevo año...
De forma extraña los tiempos en mi vida han cambiado drásticamente. He perdido la noción del tiempo que indica en el calendario, y francamente, no siento nada al mirar las fechas.
Quizás sea un sentimiento creado por la falta de estaciones; por aquí ya no hablamos de cuatro etapas en el año: primavera, verano, otoño e invierno...sino que ya todo se ha mezclado.
Tal vez tengamos que hablar con más propiedad de un verantoño y de un primanverno.
El mito del eterno retorno se rompe, porque ahora el inicio y el fin de un ciclo ya no lo marca el frio o el calor, sino que se señalan a través de las marcas que dejan nuestros propios pasos, nuestras propias marcas en la piel.
Quizás estoy hablando más por mí que por un cambio social...ja
La verdad que este año ha sido como un sueño, a veces, no tan grato de recordar.
He despertado, aún estoy en ello....lo deseo.
Estamos en septiembre...estamos aquí, al menos yo; esperando y luchando para que el camino se construya otra vez.